11 de octubre de 2012

¿Quién importa en La Voz?


No podemos negar que La Voz ha supuesto toda una revolución en el medio televisivo. Cuando ya nadie daba nada por los talent shows, sobre todo tras El número uno, que pese a no ser un fiasco, no resultó todo lo rentable que se esperaba, llega Telecinco con este formato que está triunfando en todo el mundo y consigue que la audiencia se quede enganchada a la televisión cada miércoles.
Y no hablamos de audiencia medias, hablamos de más de 30% de share, un dato que pocos programas consiguen, y además, cada semana subiendo más. Pero, ¿qué es lo que ha hecho que La Voz sea una revolución?

Si analizamos friamente el formato, no deja de ser un Operación Triunfo, PopStar, Factor X... y miles de programas más que se parecen. Cantantes desconocidos o más o menos desconocidos acuden a la televisión en busca de un futuro a base de la música. Recibirán clases durante un periodo de tiempo y al final, el público decidirá quién merece el título de La voz de España.

Pero no es lo mismo que sean Noemí Galera, Nina, Ángel Llácer o Risto (por mucha popularidad que haya alcanzado) los que juzgan y enseñan a sus pupilos, que sean cantantes reconocidos por el público, sobre todo por el tipo de público al que va dirigido el programa.
Y es que La voz no se vende como un talent show musical al uso, es un programa para que Bisbal, Rosario, Melendi y Malú enseñen a una serie de personas a cantar con el estilo que cada uno aporta a la música.

Y aquí está la clave del éxito de La voz. Si analizas un programa, te darás cuenta que al cantante desconocido se le otorga poco más de un minuto, canta, y es elegido o eliminado. ¿Quién acapara la mayoría del tiempo la cámara? Los jurados, ahora llamados coaches. Bisbal, Melendi, Malú y Rosario son las estrellas del programa, los importantes, y en ello el realizador se recrea, mientras que los cantantes son meras comparsas que ayudan a que cada coach tenga su minuto de gloria arrastrándose por él.

De momento, este jurado-coach está dando mucho juego, pues la mecánica para elegir a los concursantes lo permite. ¿Pero qué pasará cuando el programa se convierta en una serie de galas donde una grupo de desconocidos canten canciones? ¿Cuando La voz sea un mero talent show? ¿Seguirá teniendo esa audiencia elevada? ¿O la audiencia comenzará a darse cuenta que les han colado gato por liebre y que La voz no es más que la continuación de aquel desastroso Operación Triunfo de Pilar Rubio?

El tiempo me quitará o me dará la razón.

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